VALORIZACIÓN DE MATERIAS PRIMAS PROVENIENTES DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

La agricultura ecológica y los productos derivados de ella representan un sector económico pujante y dinámico. De hecho, en Francia, el 7,5% de la SAU se dedicó a la agricultura ecológica en 2018, es decir, 2 millones de hectáreas (Agence Bio, 2018).

Hoy, casi el 9.5% de las granjas están certificadas como orgánicas (Agence Bio, 2018). Se está estructurando todo un sector para satisfacer las necesidades de la agricultura ecológica y las expectativas del consumidor. Los fabricantes de alimentos también forman parte de esta dinámica. La nutrición es uno de los retos de la agricultura ecológica.

Así, IDENA quiso enriquecer su conocimiento de las materias primas de la Agricultura Ecológica, para identificar diferencias o similitudes entre los valores nutricionales de las materias primas ecológicas y convencionales y actualizar los datos matriciales con el fin de responder de forma más precisa a las necesidades de producción y mantenimiento de los animales evitando excesos y carencias.

Para este estudio, recibimos diferentes muestras de materias primas ecológicas y en conversión. Como recordatorio, son obligatorios dos años de transición antes de ser certificado como «Materia Prima Ecológica». Durante estos dos años, hablamos de materia prima C1 y C2. Al finalizar el segundo año se autoriza la certificación de «Materia Prima Ecológica».

De todas las muestras recolectadas, recibimos cereales, oleaginosas, proteaginosas y leguminosas. En total, se recolectaron 178 muestras de materias primas ecológicas y C2. Participaron en el estudio ocho fabricantes de alimentos. A continuación se muestra la tabla de materias primas recibidas para el estudio.

 

Trigo blando Salvado de trigo Avena Triticale Cebada Girasol
Altramuz Habas Alfalfa Maiz Sorgo Tx de Soja
Tx de Colza Tx de Sesamo Guisantes Trigo sarraceno Aceite de soja Habas tostadas
Tx de Girasol Habas aplastadas Soja Tostada Maiz aplastado Lino Soja

 

Tabla 1 : Materias primas recibidas durante el estudio

 

Se deben tener en cuenta ciertos parámetros (forma de fertilizar, características del suelo, cobertura vegetal, etc.) para mejorar el rendimiento de los cultivos, y también la calidad de las semillas.

Además, en la Agricultura Ecológica, solo se permiten insumos orgánicos y, dependiendo de la naturaleza del insumo orgánico, los niveles de fósforo, potasio y magnesio varían. Por lo tanto, planteamos la hipótesis de que estos insumos podrían tener un impacto en la calidad del grano y en el contenido de minerales.

En cuanto a los coproductos, si los procesos de molienda son similares entre los cereales convencionales y los de la agricultura ecológica, los de procesamiento de oleaginosas son diferentes: en la agricultura convencional se utilizan disolventes orgánicos (incluido el hexano) para la obtención de tortas desaceitadas, mientras que el uso de hexano está prohibido en Agricultura Ecológica. Por lo tanto, se han puesto en marcha otros procesos que conducen a la producción de harinas grasas «expeller» en la agricultura ecológica, mientras que sí encontramos harinas desaceitadas en la agricultura convencional.

Los análisis realizados sobre las muestras recolectadas nos permitieron verificar la mayor variabilidad de las materias primas de la agricultura ecológica. Así, en el caso del salvado de trigo, las tablas siguientes ilustran la variabilidad observada:

 

 

 

 

En cuanto a las micotoxinas, el estudio no mostró ninguna diferencia entre los cereales convencionales y los de agricultura ecológica. Evidentemente, estos resultados deben cuestionarse en cada temporada de cereales.

Este estudio mejoró nuestro conocimiento de las materias primas de la agricultura ecológica. El Servicio de Formulación de IDENA está a su disposición para presentar los resultados detallados de la encuesta.

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